Publicidad:
La Coctelera

CAJON DESASTRE

Bienvenidos a cajón desastre un blog en el que se hablará de multitud de temas (o eso espero)

28 Mayo 2006

La balada de la cárcel de Reading de Oscar Wilde

Escrita en 1898 en Berneval (Francia), tras pasar dos años de trabajos forzados en la cárcel de Reading. Fue publicada anónimamente en Inglaterra.
Su paso por la prisión acabó con él; el primer año, sobre todo, con un director que se ensañaba torturándole y no le permitía ni el desahogo de escribir, quebrando su altivez. En su segundo año de encarcelamiento, suavizadas sus condiciones de vida por el cambio de director en el penal, Wilde pudo escribir.

Esta obra, se realizó desde el absoluto desgarro y el más hondo dolor, expresando sufrimientos y angustias terribles.

Después de su paso por la cárcel, en los pocos años que vivió, fue incapaz de volver a la creación.
La elección de la balada, no fue arbitraria, ya que sus características eran las adecuadas para lo que él quería expresar: una historia narrada en verso, centrada en un incidente dramático, en la que el narrador ocupa un papel discreto, de testigo más que de protagonista, todo ello en estrofas de seis versos yámbicos alternados, de ocho y seis sílabas, con ritmo en los pares.

Las ideas que se pueden sustraer de la lectura de esta obra son variadas aunque todas reflejan una angustia vital, ya que su estilo de vida se vino abajo por completo, el dandy pasó a ser un preso “...con un mísero uniforme gris...” atrás quedaron sus pantalones de terciopelo negro. Los presos o deudores sufrían una total anulación debido a los trabajos forzados y mecánicos y a la extrema vigilancia de sus carceleros, más que personas podríamos denominarlos autómatas. Su único atisbo de libertad, dentro de los gruesos muros, se reflejaba en el cielo y las nubes que flotaban libremente por encima de ésta.

“...Nunca vi a un hombre que mirara
con ojos tan ávidos
ese pequeño toldo azul
al que los presos llaman cielo
y cada nube que pasaba
con sus velas de plata...”

La visión del condenado (soldado de la Guardia Real) y la cercanía de la muerte impacta sobremanera al resto de los presos, los preparativos para ejecutar la pena de muerte como una fosa abierta

“...Con su bostezo el pardo agujero
reclamaba algo vivo;
el propio barro pedía sangre
al sediento patio de asfalto,
y supimos que, antes de la belleza de otro amanecer,
un preso sería colgado...”

Los reos la noche anterior al cumplimiento de la sentencia son presas del miedo, cada uno en su celda o “tumba numerada”.

“...Aquella noche las desiertas galerías
estaban pobladas por formas de espanto
y, de arriba debajo de la ciudad de hierro,
no se oía ni un paso furtivo
y, a través de los barrotes que ocultan las estrellas,
parecían atisbar rostros blancos...”

Por el simbolismo de algunas estrofas, intuimos que Wilde estaría en contra de la pena de muerte, también retrata la dureza de la vida en la cárcel (que lo anularía espiritual y creativamente) y la desesperación de los presos en unas cárceles que no están pensadas para reinsertar al individuo en la sociedad. Ese alegato contra la pena de muerte se ve reflejado en esta estrofa:

“...Porque la feroz justicia del hombre
sigue su curso y no admite desvíos;
da muerte al débil, da muerte al fuerte,
tiene un paso mortal:
¡con talón de hierro mata al fuerte,
la monstruosa parricida!...”

servido por yaco sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de yaco

CAJON DESASTRE

ver perfil »
contacto »

Fotos

yaco todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera